Para estas alturas del año, estamos llenos de información diaria sobre incidentes de ciberseguridad: Ramsonware, Ataques a sitios privados y de gobierno, Virus, secuestro de información personal, etc.
Sin embargo, y a pesar de tantas advertencias pocas veces pensamos seriamente que pueden afectarnos de forma personal o a nuestro entorno cercano, decimos “no soy tan importante, ¿Qué me pueden quitar?”. No tomamos nuestro propio valor, creo que allí está el problema real. Si finalmente el activo más valioso es la información que cada persona tiene, entonces ¡todos somos personas de valor $$$!.
Lo que las redes sociales hacen es “vender” esa información que creemos no tiene valor a otras empresas para que nos ofrezcan sus productos y servicios, o sea “monetizan” todos nuestros datos. Y lo que hacemos nosotros es regalarlos cada que damos detalles sobre nuestras vidas y la de nuestros seres queridos. ¿Dónde está el problema? Pues en que hay empresas y personas dedicadas a monetizar esa información de manera delincuencial y allí entran todos los peligros de estar en línea: Trata de menores, explotación sexual, fraude, robo, extorsión y un largo y triste etcétera.
La conciencia en este 2020 es algo que debemos reforzar ahora que muchos nos vemos obligados a pasar más tiempo en casa y por consiguiente frente a las pantallas de nuestros dispositivos.
Algunas recomendaciones rápidas que podemos adoptar como hábitos son las siguientes:
1. No conectarnos a redes públicas para intercambiar información bancaria o sensible
2. Tener siempre contraseñas seguras (ahora 15 caracteres) y cambiarlas periódicamente
3. Evitar en lo posible compartir fotos e información de menores de edad
4. Tener un software que nos permita rastrear la navegación de los dispositivos de nuestros hijos
5. Respaldar diario nuestras computadoras y otros dispositivos para que en caso de robo tengamos una copia segura.
6. Tomar un pequeño curso de fundamentos de ciberseguridad, en internet hay ya muchos ofrecimientos y la mayoría son gratuitos
7. Finalmente y como siempre decían los papás, no hablar (chatear) con extraños
Esperamos que este último mes del año nos sirva para aprender a protegernos mejor digitalmente y entrar seguros al 2021.